Acabo de escuchar una estrategia de cómo las Big Tech maquillan su contabilidad.
Por lo visto utilizan empresas externas para construir centros de datos. Con estas empresas establecen unos contratos de alquiler en los que tienen que ofrecer ciertas garantías.
De esta forma, ese dinero no cuenta como deuda de la empresa, sino como gasto operativo. ¿Qué puede salir mal?
